domingo, 25 de abril de 2010

Soy Evita, cadáver de la nación

Fluidos ácidos que corren en las venas de cartón de un cadáver vivo.
Casi se le ve a la muñeca el pelo que crece.
Ojos de obsidiana, y tez de desierto infinito.
La vida superada por una muerte de algodón.
No la dejan descansar en la quietud de las raíces tiernas.
Todos la quieren, y la odian, y la adoran.
Ella.
Más viva que muerta.
Dan su vida por ella, para que Deios le devuelva la vida.
Actriz, campesina, amante, esposa, muerta.
La dictadura le llena las venas.
Una dictadura generosa y terrible.
Una dictadura rubia.
Un poder parecido al poder divino.
Perón y Evita
EvitaPerón

Una historia como tantas otras en América latina.
Sangre, violencia, desaparición.
Cuerpo fingido en un momento y un espacio.

La locura de los hombres...

El ahogado más hermoso del mundo

Cuando llega al pueblo este montículo de algas marinas, corales y elementos de los fondos oceánicos más remotos, no hay duda, este ahogado no puede ser uno de los habitanes del pueblo. Gabriel García Márquez da vida a la muerte, le da hasta un nombre y le contruye una vida supuesta que le permite a la gente de este pueblito aislado nunca olvidarlo.
Este pueblo - premicias de Macondo - se parece mucho a lo que es América latina en el mundo, con sus casitas chiquitas, su cultura soñadora y esta atracción - mezclada con miedo - de lo lejano. El autor nos revela la magia que tiene estos acontecimientos, estos que cambian para siempre las costumbres de un publo entero. La influencia ajena, agrandar el tamaño de las puertas para que Esteban se sienta en casa. Dejar entrar a su mundo los defectos de los demás. Aceptar que ellos cambien su forma de vivir para siempre, y su memoria. Un pueblo abierto por cierto. El pueblo mexicano tal como lo percibí al bajar del avión en el DF, con la cara de bienvenida y los brazos abiertos. Capaz de darle una muerte digna a un desconocido desmesurado.
Cuando un extranjero llega a Francia (muerto o vivo) creo que la primera reacción (por lo menos de la generación precedente) es el miedo y el rechazo. Los conquistadores no quieren estar conquistados. Qué nos puede aportar este extranjero a nosotros que ya lo tenemos todo ?
Gabriel García Marquéz escribe la historia de America latina, condenada a recibir y no a conquistar, con este suspiro de feliz desesperación. América latina que ofrece su mundo magico, incomprensible para los cerrados europeos.

jueves, 22 de abril de 2010

Locas, suicidas, degeneradas ?

Cuando escucho la voz penetrante de oso furioso de Marosa di Giorgio, me imagino en una cueva, escuchando el aullo del viento que me congela las entrañas. Soy una niña de cuatro años que se perdió en la infinidad de su interior gelatinoso. Un silencio feroz me vacía toda entera, y se me abren los ojos como si estuvieran a punto de salir de mi cabeza. Porque será que esta mujer, que sale directo de las películas de horror de los 90 me grita a mí que la hija del diablo se casa ?
En los jardines donde las ninfas corren y las flores más bellas crecen, las autoras latinoamericanas se suicidan, hablan de amor y desamor, de tristeza y de traicóin. Quien podrá detener a Blanca Varela en su escritura, a pesar de la pobreza, de no tener ni un centavo para comer. Quién podra matar este amor infinito de Sor Juana Inés de la Cruz, prohibido y destructor. Las Di Giorgio, Lispector, Pizarnik y otras joyas tienen en su piel en sus ojos las tragedias de América latina. Un continente que sufre del desamor del abandono y que todos se arrancan para hacer más y más daño. "Damos la vida sólo a lo que odiamos" dice Rosario Castellanos. Pero no es el momento de llorar sobre la pobre América. Es el momento de abrir los ojos y ver cuantas escritoras poblan las tierras inmensas de este continente y cuantos premios se han otorgado a una generacion de poetizas y autoras más tremendas del mundo. Si exagero ? Claro, como no puedo exagerar, ya que la hija del mismo Diablo se casa ...

Cortés el Santísimo

Las cartas de relación que Hernán Cortés mandó a Carlos Quinto durante su estancia en las Américas nos dibuja el mundo según el superpoderoso jefe de guerra, hambiento de oro y con ideas europeas que le llenan la cabeza. La primera fase de su viaje está poblado por creaturas maravillosas, animales magicos y paisajes dignos (lo dice él mismo) del paraíso terreste. Un mundo fantástico, pero que se desarrollo en las manos de un pueblo salvaje, de canibales y monstruos que construyen edificios gigantescos y los cubren de sangre y de vísceras humanas. Cómo esta raza puede gozar de tantas riquezas y tanto oro si nisiquiera cree en Dios ? Cómo se permite esta heresia mientras que el buen Cortés trata inocentemente de expandir la fe cristiana y darles a luz a los pueblos perdidos ? Nos cuenta su lucha pura y santísima para que todos expien sus pecados y vuelvan a recobrar el juicio. Con muchisima suerte y una cantidad indefinida de azar, encontraron el oro, y al Rey, el Gran Moctezuma, Dios vivo, ansioso y supersticioso, convencido que la llegada de los Españoles significa la vuelta del dios Quetzalcoatl.
El Papa, la Iglesia y el Rey fueron cómplices y excusas para la gran matanza, la reducción de un pueblo entero al estado de esclavos y bestias. Quizas comian corazones humanos latiendo pero cuando llegaron los conquistadores, los vieron como el Mesías, el mensajero, el Dios absoluto, con esta mirada inocente y positiva que no mata antes de conocer. Pues si, Moctezuma trató de alejar a Cortés porque sentía que iba a llegar una fuerza destructora. Todos los elementos estaban reunidos para el fin del Imperio milenario. Cortés mató, Cortés torturó, mintió, manipuló, desangró, robó, y mató otra vez hasta acabar con estos infieles. Como puede uno imaginar el color de la tierra manchada para siempre con la sangre de los guerreros de México ? Cómo puede renacer de esta hemorragia asquerosa un pueblo fuerte y seguro. Porque tantos siglos de encarnizamiento ? Cortés fue el iniciador de la ira y de la furia hacia una comunidad a quien ni siquiera se otorgaba una condición humana. Cortés el Conquistador. Cortés el valiente emisario de la Corte y de la Iglesia. Cortés el Santísimo ¿Pero Santísimo qué ? Santísimo Diablo.

Lean ! Lean ! Lean !





Porque uno lee ? Porque no se siente cómodo en el mundo real ? Porque se aburre ?? Quién sabe... El peso de las realidades de hoy en día no se puede escapar sólo con zambullirse en un paquete de hojas impresas que huelen a polvo y tinta. La realidad es otra, la realidad es violenta, como trozos de cuerpos sangrientos que descansan en la autopista un domingo de abril en la mañana. Como el viento que anuncia la tempestad y la lluvia cruel que arracan los árboles y destruye las carreteras en el fondo de la Tres de Mayo. Como un amigo secuestrado, torturado y matado porque se parecía demasiado a uno de los suyos. La realidad es dura pero para nosotros es lejana, se vive a través de las pantallas de television o en las imágenes choc de los periodicos. Entonces, para que leer ? Para qué hundirse en otro mundo, en otro tiempo, en otro lugar ? Escapar, soñar ? Y si leer fuera el único medio de traducir ? La herramienta para expresar las cosas con imágenes, una capa de azúcar sobre un montón de cadáveres ? Si te vas sólo a una isla desierta, qué traerías contigo ? Ver la realidad a través del mundo de otras personas es la mejor manera de poner en perspectiva nuestro propio mundo. No hay nada que no se pueda decir con palabras, incluso los sentimientos más profundos o las atrocidades de los dictadores del cono sur. Un libro es un instrumento de grandeza, el receptáculo de las penas y pasiones de la Humanidad. Agarra un libro y guardalo en tus manos. Si crees que nada más tocas papel y tinta, entonces no tocas nada. Pero si de repente te das cuenta de la belleza del carton, de la fuerza del título y del brillo de las palabras, ahora si tienes poder, tienes luz, tienes voz y alma.